El especialista en prevención de crimen organizado Alejandro Rebolledo advierte que las redes criminales actuales ya no funcionan como grupos aislados. Hoy operan de forma coordinada a través de distintos países, lo que vuelve insuficientes las respuestas limitadas a una sola jurisdicción.
Según explica, el problema dejó de ser únicamente penal para convertirse en un reto operativo también para los sistemas financieros y regulatorios. En ese contexto, la cooperación técnica internacional resulta clave para prevenir riesgos antes de que escalen a crisis institucionales.
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