Entre los 20 agentes que rodearon la camioneta de “Medio Labio” en aquella fría noche del 18 de febrero de 2026, en Envigado, había un par diferentes a los demás. Cubrían el rostro con pasamontañas, su acento no era de estas tierras y los emblemas del uniforme distaban de los de la Policía colombiana. Guardia Civil – UCO, decían sus chalecos.
Mientras uno tomaba fotos, el otro esperó a que los colombianos le leyeran sus derechos, lo tomó del brazo izquierdo y lo metió a la camioneta oficial. En ese momento Jhon Henry González Herrera supo que su arresto había sido coordinado desde Europa.
Los agentes misteriosos eran de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, una institución castrense de España, para la cual su detención era una prioridad. ¿Por qué?
EL COLOMBIANO tuvo acceso exclusivo al expediente de una investigación de alcance transnacional que reveló el entramado de las rutas de narcotráfico y lavado de activos del Clan del Golfo entre Colombia y el Viejo Continente. El origen de la historia es digno de una película de espías.

Entre 2019 y 2021, el emirato de Dubai se convirtió en un paraíso para el crimen organizado transnacional. Las mafias más prominentes se radicaron allá posando de inversionistas y turistas, aprovechando que la economía de ese lugar está interconectada con los principales centros financieros a nivel global.
Fundaron empresas de tecnología y telecomunicaciones, e invirtieron dinero en aplicaciones de mensajería como Sky ECC, cuya criptografía de grado militar era imposible de interceptar y contaba con un sistema de emergencia que borraba mensajes a distancia.
Europol e Interpol se dieron cuenta de que los narcos estaban operando sus negocios de tráfico y lavado con la aplicación, y hackearon sus servidores en Francia. De 2021 a 2022 recaudaron mil millones de mensajes, lo que produjo interdicciones y operativos contra múltiples carteles en Europa y Estados Unidos.

Dado el gran volumen de información, el análisis de los datos ha sido lento y no ha estado exento de polémicas judiciales, por la manera en que se accedió a los servidores de Sky ECC, sin que mediara la orden de un juez. Sin embargo, en 2023 los europeos compartieron con las autoridades de España y Colombia un paquete con 80 “nicknames” de supuestos narcos que, según sus mensajes, participaban en una compleja red de cocaína.


