Itongadol/Agencia AJN.- Israel anunció que en los últimos meses logró exponer una red terrorista iraní que operaba en el extranjero con el objetivo de atacar a funcionarios, instalaciones y activos israelíes y occidentales en distintos países. La información fue difundida en un comunicado conjunto del Mossad, las Fuerzas de Defensa de Israel y el Shin Bet.
Según el informe, varios altos operativos de la red fueron eliminados durante la campaña militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán a partir del 28 de febrero. La estructura estaba dirigida por la Guardia Revolucionaria iraní (IRGC) y contaba con células activas fuera del país.
Uno de los principales focos de actividad fue Azerbaiyán. En marzo, las autoridades locales informaron que lograron frustrar múltiples atentados planificados por Irán, incluidos ataques contra la embajada de Israel en Bakú, una sinagoga y líderes de la comunidad judía. También figuraba como objetivo el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan, clave para el suministro energético israelí.
De acuerdo con el comunicado israelí, la célula había logrado introducir drones explosivos en Azerbaiyán y recolectaba inteligencia sobre posibles blancos bajo instrucciones directas de sus coordinadores en Irán. La investigación permitió desarticular la red y reconstruir su cadena de mando.
El grupo estaba encabezado por Rahman Moqadam, jefe de la División de Operaciones Especiales (4000) de inteligencia de la IRGC, quien fue eliminado al inicio de la operación militar denominada “León Rugiente”. Moqadam era responsable de reclutar y entrenar agentes tanto dentro como fuera de Irán, y les ordenaba recopilar información sobre líderes políticos israelíes, instalaciones militares, puertos y embarcaciones.
Otro de los principales actores era Mohsen Suri, también miembro de la División 4000, quien mantenía contacto directo con células en el exterior y murió en un ataque israelí contra una casa segura de la IRGC.
La red en Azerbaiyán estaba dirigida por Mahdi Yekeh-Dehghan, conocido como “el Doctor”. Su rol salió a la luz en enero, cuando autoridades turcas arrestaron a seis personas —incluido un ciudadano iraní— acusadas de espionaje político y militar para Irán. Según la investigación, Yekeh-Dehghan coordinaba el traslado de drones explosivos desde Irán, a través de Turquía hacia Chipre, y recopilaba información sobre fuerzas estadounidenses en la base de Incirlik.
El comunicado concluye que, tras la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, la Guardia Revolucionaria intensificó sus esfuerzos para establecer nuevas células terroristas en el extranjero y ejecutar ataques, lo que refuerza la preocupación internacional sobre la expansión de estas operaciones.


