Por medio de sus redes sociales, este domingo 10 de mayo, el presidente Gustavo Petro volvió a insistir en restablecer el monopolio estatal sobre la compra de oro en Colombia como parte de una estrategia para enfrentar el lavado de activos, la expansión de mafias criminales y la violencia ligada a la minería ilegal.
El mandatario aseguró que el país necesita una reforma profunda al modelo minero actual y vinculó el auge del narcotráfico y del paramilitarismo con la liberalización del mercado aurífero ocurrida desde comienzos de los años noventa.
En medio de un extenso pronunciamiento sobre la situación de violencia en Antioquia, especialmente en las zonas del Bajo Cauca y el nordeste antioqueño, Petro afirmó que la región más violenta del país está ubicada en el valle del río Cauca, entre Buriticá y Caucasia, y sostuvo que la disputa por el oro terminó convirtiéndose en motor de las economías criminales y de buena parte de las masacres registradas en la historia reciente.
Según explicó el presidente, la minería aurífera pasó a ser un mercado capturado progresivamente por estructuras ilegales, acotando que “en 1992, con la llegada del neoliberalismo al poder, se liberó el mercado del oro y se quitó el monopolio de compra del oro al Banco de la República. Desastrosa ley”
De esta forma, también responsabilizó a ese cambio regulatorio del fortalecimiento posterior de redes criminales ligadas al lavado de dinero.
Petro relacionó minería ilegal y lavado de activos
El jefe de Estado aseguró que, tras la liberalización del mercado aurífero, el narcotráfico encontró en el oro un mecanismo eficaz para mover y legalizar recursos provenientes de la cocaína, ya que “a partir de allí el narcotráfico se ligó al oro para lavar activos”, según sostuvo Petro al explicar cómo las organizaciones ilegales comenzaron a expandirse alrededor de los territorios mineros de Antioquia y otras regiones del país.

El mandatario afirmó que la escalada internacional del precio del oro desde la crisis financiera mundial de 2008 terminó agravando el problema. Según dijo, el incremento en las cotizaciones internacionales convirtió la explotación ilegal de oro en una de las principales economías criminales de Colombia, generando además una fuerte depredación ambiental sobre ríos y ecosistemas estratégicos.
“Desde entonces nuestros ríos con oro fluvial han sido literalmente destruidos”, señaló Petro al referirse al deterioro ambiental en regiones como el nordeste antioqueño, el Bajo Cauca y el Chocó. El Presidente sostuvo que estas zonas viven hoy una combinación de violencia armada, destrucción natural y expansión mafiosa derivada de la minería ilegal y del control territorial ejercido por grupos criminales.
En el mismo mensaje, Petro también vinculó el negocio del oro con la violencia política y social del país y recordó que Antioquia se configuró desde la colonia alrededor de la explotación aurífera y afirmó que esa actividad impulsó incluso la llegada forzada de población esclavizada proveniente de África. “España solo buscaba oro”, escribió el presidente en su pronunciamiento.
Gobierno insiste en reformar el modelo minero colombiano
Petro Urrego también cuestionó el actual Código Minero y responsabilizó parcialmente a reformas impulsadas durante gobiernos anteriores del deterioro de las condiciones de seguridad en territorios mineros y aseguró que la legislación promovida durante la administración de Andrés Pastrana facilitó la concentración de títulos en grandes empresas y terminó desplazando a pequeños mineros tradicionales.
“El código minero entregó los títulos mineros a multinacionales y la gran minería del grupo empresarial antioqueño. Los pequeños mineros fueron criminalizados”, afirmó el mandatario, quien también explicó que esa situación creó “el caldo de cultivo” para la expansión de organizaciones narcotraficantes derivadas tanto del paramilitarismo como de estructuras disidentes de las Farc que terminaron involucradas en actividades de minería ilegal.
Petro aseguró además que decidió nacionalizar la política minera en Antioquia” con el objetivo de recuperar el control institucional sobre el otorgamiento de títulos y promover esquemas de explotación racional para pequeños productores. Según dijo, el propósito de su administración es entregar títulos a miles de mineros antioqueños, chocoanos y nariñenses bajo criterios ambientales y de sostenibilidad.

Petro acusó a mafias del oro de bloquear reformas
El mandatario también lanzó fuertes críticas contra el Congreso y aseguró que las reformas han sido bloqueadas por intereses vinculados a economías ilegales y afirmó que “las mafias del oro controlan parlamentarios suficientes para no dejar reformar el código minero”, al referirse al trámite de la iniciativa presentada por su administración para modificar la legislación minera vigente.
Según explicó, el proyecto de reforma no ha sido debatido “ni un segundo” dentro del Legislativo, por lo que sostuvo que la falta de avances en esa discusión ha impedido modificar las normas que, en su concepto, facilitaron la expansión de mafias dedicadas al oro y el lavado de activos en varias regiones del país.


