Pakistán creó una unidad federal dedicada a investigar delitos relacionados con las criptomonedas. La iniciativa busca reforzar la respuesta contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, mientras Islamabad impulsa una estrategia nacional para incorporar los activos digitales a su sistema financiero.
La Agencia Federal de Investigación, conocida como FIA, instaló el nuevo equipo dentro del Centro Nacional de Comando y Control, o NC3. El anuncio llega en un momento de rápida transformación para el sector cripto pakistaní, que combina apertura regulatoria, interés institucional y nuevas exigencias de supervisión.
Una unidad para investigar delitos cripto
La unidad funcionará como un espacio especializado para seguir el uso criminal de las monedas virtuales. Su trabajo se concentrará en operaciones de lavado de dinero y financiación del terrorismo realizadas mediante activos digitales.
El director del ala de contra-terrorismo de la FIA, Dr. Muhammad Athar Waheed, explicó la creación del equipo a medios locales. Según la información publicada por Yahoo Finance a partir de un reporte de Decrypt, la unidad investigará los delitos relacionados con criptomonedas.
La FIA no asumirá la función de regulador del mercado. Esa responsabilidad corresponde a la recientemente creada Autoridad Reguladora de Activos Virtuales de Pakistán, conocida como PVARA.
La separación entre investigación criminal y regulación busca definir las responsabilidades de cada organismo. PVARA supervisará el sector y la FIA perseguirá las operaciones ilícitas que involucren monedas virtuales.
Waheed también instó a otras dos instituciones a crear equipos similares. Se trata de la Agencia Nacional de Investigación del Crimen Cibernético y la Fuerza Antidrogas, que podrían concentrarse en el uso de criptomonedas dentro del cibercrimen y el narcotráfico.
El papel del Centro Nacional de Comando y Control
El NC3 reúne en una sola plataforma varias herramientas de la FIA contra el crimen financiero. La centralización pretende mejorar el intercambio de información entre los investigadores y acelerar la coordinación de casos complejos.
El centro incluye escritorios de investigación sobre lavado de dinero y criptomonedas. También cuenta con un punto de coordinación de Interpol, destinado a facilitar el trabajo con organismos internacionales.
La infraestructura incorpora además unidades de inteligencia de código abierto, patrullaje cibernético e investigación de la dark web. Estas áreas pueden aportar información sobre transacciones, identidades digitales y actividades ilícitas en internet.
La investigación de activos digitales exige seguir movimientos financieros que pueden atravesar varias jurisdicciones. Por esa razón, la cooperación internacional y el análisis de información pública tienen un papel importante dentro de la nueva estructura.
Las autoridades también preparan nuevas reglas para fijar plazos concretos en las investigaciones. Waheed afirmó que esas normas buscan concluir los casos dentro de periodos determinados, aunque la información disponible no especifica la duración de esos plazos.
Pakistán acelera la formalización del mercado
Pakistán ocupó el tercer lugar en el Índice de Adopción Global de Criptomonedas de Chainalysis 2025. Esa posición refleja el interés existente en el país por los activos digitales y ayuda a explicar la presión para construir un marco institucional.
Islamabad levantó un veto de ocho años sobre la banca relacionada con criptomonedas. El cambio abrió la puerta a una mayor interacción entre entidades financieras tradicionales y empresas del sector digital.
El país también creó PVARA y comenzó a avanzar en la concesión de licencias para exchanges de criptomonedas. Con estas medidas, el Gobierno busca trasladar parte de la actividad hacia un entorno regulado y supervisado.
Otra de las líneas exploradas por Islamabad es la tokenización de activos estatales. Esta tecnología puede representar derechos o valores mediante tokens registrados en una blockchain, aunque la noticia no detalla proyectos concretos ni fechas de implementación.
La estrategia pakistaní combina objetivos financieros, tecnológicos y diplomáticos. El Gobierno ha vinculado las criptomonedas con sus conversaciones en Washington y alcanzó un acuerdo con una afiliada de World Liberty Financial, proyecto cripto de la familia Trump.
Stablecoins, diplomacia y cumplimiento de la Sharia
El acuerdo contempla explorar el uso de la stablecoin USD1 para pagos transfronterizos. Las stablecoins son activos digitales diseñados para mantener un valor estable frente a una moneda de referencia, aunque sus riesgos dependen de las reservas, la estructura y la supervisión de cada proyecto.
La apertura del Gobierno encontró un obstáculo en junio. La influyente institución religiosa Jamia Darul Uloom Karachi emitió una fatwa según la cual las criptomonedas no constituyen “riqueza” bajo la ley islámica.
La misma interpretación concluyó que las criptomonedas no representan un medio de pago válido. El pronunciamiento generó dudas sobre los planes oficiales para impulsar las finanzas digitales en un país donde las consideraciones religiosas tienen influencia social.
Bilal bin Saqib, presidente de PVARA, pidió a la institución religiosa distinguir entre tokens puramente especulativos y otros instrumentos respaldados por activos. En declaraciones citadas por Reuters, mencionó las stablecoins completamente reservadas y los sukuk registrados en blockchain.
Saqib sostuvo que Pakistán podría “liderar el mundo en finanzas digitales compatibles con la Sharia”. Su argumento plantea una posible separación entre activos digitales de carácter especulativo y productos financieros con respaldo verificable.
El desafío de equilibrar expansión y control
La creación de la unidad de la FIA da a Islamabad un brazo de aplicación para acompañar sus ambiciones regulatorias. El Gobierno pretende desarrollar el sector sin dejar desatendidos los riesgos relacionados con el crimen financiero.
La nueva estructura también muestra que la adopción cripto no depende únicamente de licencias o productos financieros. Las autoridades necesitan capacidades para investigar transferencias sospechosas, coordinarse con otros países y responder a delitos cometidos en entornos digitales.
La participación de la Agencia Nacional de Investigación del Crimen Cibernético y la Fuerza Antidrogas podría ampliar la cobertura institucional. Cada organismo tendría que abordar los usos ilícitos de las criptomonedas desde una perspectiva distinta.
El lavado de dinero, la financiación del terrorismo, el cibercrimen y el narcotráfico presentan patrones diferentes. Por ello, la coordinación entre equipos especializados será relevante para evitar investigaciones fragmentadas o duplicadas.
Mientras tanto, la discusión sobre la permisibilidad religiosa de las criptomonedas sigue abierta. Pakistán avanza hacia una economía digital más formal, pero todavía debe conciliar sus objetivos regulatorios con las posiciones de los eruditos islámicos y con la necesidad de proteger el sistema financiero.
La información sobre la creación de la unidad fue reportada por Yahoo Finance con base en el contenido de Decrypt y declaraciones difundidas por Dawn. Las autoridades pakistaníes aún deberán definir cómo funcionarán las nuevas reglas de investigación y cómo coordinarán sus competencias con PVARA.
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