Un nuevo reporte de un centro de estudios norteamericano afirmó que el grupo islamista sigue llevando a cabo tareas ilícitas de recaudación de fondos, en especial en Venezuela y en la zona de la Triple Frontera.
Hezbollah, la organización patrocinada por Irán y que tiene su base en el sur del Líbano, viene expandiendo sus actividades en América Latina desde la década del ’90 del siglo pasado, pero la evolución de la presencia del grupo islamista en la región es un «desafío subestimado».
Así lo señaló un nuevo reporte del think tank estadounidense Rand Corporation, según el cual Hezbollah podría «explotar las vulnerabilidades transfronterizas» y manipular en su favor las «rutas de tráfico existentes hacia las ciudades de Estados Unidos».
También estaría en condiciones de «potencialmente aprovechar las redes criminales para la recopilación de inteligencia o el apoyo operativo dentro de Estados Unidos», agregó el informe.
En un compendio del reporte preparado por Marzia Giambertoni, el Rand dijo que «un primer paso clave para hacer frente a estas amenazas es avanzar en la comprensión pública de la presencia de Hezbollah en América Latina«.
Eso, señaló el avance, ayudaría a garantizar que Washington sea «capaz de anticipar y contrarrestar los cambios estratégicos de Hezbollah antes de que se materialicen en desafíos directos a la seguridad nacional» de Estados Unidos «o a la estabilidad regional».
Hezbollah viene de sufrir una dura derrota en el Líbano frente a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). El grupo islamista se sumó a las agresiones contra Israel después del ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre del 2023.
Las tropas y la aviación de las FDI azotaron las filas de Hezbollah y descabezaron su cúpula de líderes. Sin embargo, se estima que el grupo islamista mantiene una importante presencia en América del Sur, en particular en la zona de la triple frontera de Argentina, Brasil y Paraguay.
Giambertoni apuntó también sobre la presencia de Hezbollah en Venezuela y en los «mecanismos ilícitos de financiación» que el grupo islamista desarrolla en la región.
Hezbollah, recordó el estudio (que se puede consultar, en inglés, haciendo clic aquí), «mantiene redes en América Latina que combinan las operaciones de recaudación de fondos» y apunta contra objetivos israelíes y de la comunidad judía y los intereses de Estados Unidos.
De hecho Hezbollah, con el apoyo de Irán, es considerado el autor de dos sangrientos atentados explosivos en Buenos Aires: en 1992 contra la embajada de Israel y, dos años más tarde, contra la sede mutual judía de Argentina, AMIA, que dejaron decenas de muertos.
icciu