En Francia la situación del narcotráfico es muy alarmante

A pesar de que los alcaldes tienen un mínimo margen de maniobra en materia de seguridad interior, uno de los principales ejes de la reciente campaña municipal fue sin duda la lucha contra el narcotráfico y sus efectos perversos en el tejido social.

Una preocupación real de las autoridades locales y de sus votantes que se inscribe en una toma de conciencia del estado del narcotráfico en el país, con un aumento de los medios y de los dispositivos de lucha.

La situación en Francia “es alarmante porque ya hay síntomas de estructuras que se están consolidando y además se está manifestando por hechos de violencia y una expansión territorial que no se veía antes del 2020”, analiza Diana Villegas, abogada penalista especializada en crimen organizado, profesora de derecho privado y ciencias criminales de la Universidad Panthéon Assas, en París.

Expansión territorial en ciudades como Grenoble o Lyon pero también en zonas rurales, que hasta ahora escapaban a lógicas narco criminales.

Amine Kessaci, emblema de la lucha contra el narcotráfico

El caso más emblemático es el de la ciudad de Marsella, epicentro de las tensiones ligadas al narco, en donde dos bandas rivales, el clan Yoda y la DZ Mafia, luchan por el control territorial.

En este contexto, el marsellés Amine Kessaci se ha convertido en el símbolo de la lucha contra el narcotráfico en Francia. Su hermano mayor fue asesinado por estar involucrado en actividades ilícitas y su hermano pequeño fue asesinado por las actividades políticas de Amine Kessaci, que vive bajo protección policíaca y acaba de ser electo adjunto en su ciudad.

La violencia del caso Kessaci y de otros arreglos de cuentas han llevado a algunas voces a comparar la situación francesa a la de paises latinoamericanos como México y Colombia. ¿Se vale esa comparación?

“Hay comparaciones que se están haciendo con Latinoamérica de forma negativa, que utilizan términos como la “mexicanización” del país”, lamenta Villegas. “Estos comparativos, en lugar de sacar a la luz las herramientas que se han implementado o también las fallas que se han implementado en la lucha contra las drogas y contra el crimen organizado en Latinoamérica, se desvanecen”.

La abogada destaca que, en el caso de los hermanos Kessaci, se habla de un crimen de intimidación, que conocemos bien en nuestras latitudes. Para ofrecer un marco protector a los que alzan la voz contra el narcotráfico “hay un proceso de proyecto legislativo para proteger precisamente a las personas que denuncian, pero que no son protegidos, como por ejemplo los colaboradores de justicia o los testigos”, precisa la abogada.

Si bien el nivel de penetración no llega a la escala latinoamericana, “es un referencial que existe, pero yo creo que todavía estamos a tiempo de contenerlo”.

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