El supuesto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset fue capturado en Bolivia este viernes, según confirmó a CNN un vocero de la Fiscalía de Paraguay, país que formó parte del operativo de detención, realizado en la región de Santa Cruz.
El operativo se realizó de madrugada en el barrio boliviano de Las Palmas.
“El trabajo operativo se inició en Bolivia a la madrugada, hallanamiento simultáneo. La información que recibimos es que es positivo que se le tiene asegurado a Sebastián Marset, nuestros pares de Bolivia nos han informado eso”, dijo a medios Jalil Rachid, ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay.
Rachid señaló que Marset fue detenido “con varios integrantes más de su estructura”, quienes son de varias nacionalidades. El funcionario no dio más detalles de las personas detenidas. Según la agencia EFE, Marset fue arrestado junto a otras tres personas y se incautaron varias armas.
Asimismo, Rachid declaró que el operativo fue de Bolivia, pero que “con relación a Sebastián Marset el intercambio de información siempre fue permanente en todos los países, un objetivo buscado a nivel regional”.
Marset estaba prófugo de la Justicia desde comienzos de 2022, después de haber estado casi tres meses preso en Dubai, donde había sido detenido por portación de un pasaporte falso. Las autoridades emiratíes lo liberaron tras un trámite diplomático del gobierno uruguayo de Luis Lacalle Pou, que le envió un pasaporte legal de este país. La Cancillería y el Ministerio del Interior argumentaron que por entonces desconocían los antecedentes de Marset. Esto desembocó en una crisis de Gobierno, que se saldó con la dimisión de varios ministros.
Poco después, Marset habría entrado en Bolivia con documentación falsa y posteriormente habría regularizado su estadía en dicho país. En julio de 2023, Marset escapó de un operativo de autoridades bolivianas para su captura.
Se le acusa de liderar una red criminal internacional de tráfico de drogas y es requerido por la justicia de Uruguay, Bolivia y Brasil, así como por organismos como la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), Europol e Interpol.
Marset es uno de los fugitivos más buscados de la DEA. La agencia antidrogas de EE.UU. ofrecía una recompensa de US$ 2 millones por la captura de Marset y lo señala de “conspiración para cometer lavado de dinero”.

El póster con el que la DEA ofrecía US$ 2 millones por información que llevara a la captura o condena de Sebastián Marset. DEA
Al ser preguntado sobre qué país podría procesar a Marset, Rachid dijo que “muchos van a reclamar su cabeza”, entre ellos el Gobierno de EE.UU.
“Sebastián Marset es un objetivo principal no solamente del Gobierno de Paraguay, sino fíjense que tiene una recompensa nada más y nada menos que del propio gobierno americano. O sea, era una de las personas más buscadas a nivel mundial. Muchos van a reclamar su cabeza, como se dice, estoy seguro que el gobierno americano está interesado en eso por haber utilizado el sistema financiero de los Estados Unidos”, indicó el ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay, y agregó que la decisión final recae en las autoridades judiciales.
Enrique Riera Escudero, ministro del Interior de Paraguay, recalcó la semana pasada que Marset se encontraba en Bolivia, una versión que aseguró desde octubre pasado. Sin embargo, el Gobierno de Bolivia respondió entonces que “no existe confirmación oficial sobre la presencia de Sebastián Marset en territorio boliviano”.
Sobre esta polémica entre autoridades, Rachid comentó que Marset “tenía la capacidad de estar en cualquier país, porque se le buscaba en todos los países, en Uruguay, en Bolivia, acá (en Paraguay)”.
“Una persona prófuga de la justicia que es del interés del gobierno americano, más que nada, y obviamente nosotros también estamos interesados en eso, en la información que él pueda proporcionar a partir de ahora”, añadió Rachid.
A Marset se le relaciona con el asesinato en Colombia del fiscal paraguayo Marcelo Pecci en mayo de 2022, algo que el ahora detenido ha negado. Por este caso, Colombia ha condenado a siete personas, mientras que también se han registrado detenciones en Venezuela y El Salvador.
Con información de la agencia EFE.


