La Policía de Investigaciones de Chile (PDI), en conjunto con la Fiscalía, llevó adelante la operación «Muralla Oriental II», que permitió desarticular una organización criminal de origen chino vinculada a diversos delitos en las regiones de Valparaíso y Región Metropolitana de Santiago.
La investigación apuntó a delitos de asociación criminal, lavado de activos, contrabando, infracciones a la legislación sobre armas y explotación de casinos clandestinos.
Más de 30 detenidos
Como resultado del operativo fueron detenidas 37 personas, de las cuales 31 eran ciudadanos extranjeros. Entre ellos se encontraban dos ciudadanos chinos que ya contaban con órdenes de expulsión vigentes.
Además, otras 116 personas fueron apercibidas y serán denunciadas ante el Ministerio Público.
La presunta conexión con la mafia Hong Men
La investigación permitió establecer que la organización, identificada como la mafia china «Hong Men», operaba diversos inmuebles utilizados como casinos clandestinos con el objetivo de introducir y movilizar dinero de origen ilícito dentro del sistema financiero chileno.
Allanamientos y cierre de casinos ilegales
En algunos inmuebles ubicados en la Región de Valparaíso, las autoridades encontraron puertas blindadas y sistemas reforzados de seguridad destinados a dificultar el ingreso policial.
Millonarias incautaciones
La operación permitió recuperar bienes y activos valorizados en aproximadamente 1.800 millones de pesos chilenos, además de diversas especies consideradas relevantes para la investigación.
Casas de seguridad y lavado de dinero
Las autoridades también detectaron inmuebles utilizados como «casas de seguridad», donde se almacenaban importantes cantidades de dinero en efectivo antes de ser sometidas a procesos de lavado y posteriormente enviadas a China.
El uso del sistema «hawala»
Según la investigación, la organización utilizaba el mecanismo informal de transferencia de dinero conocido como hawala para mover fondos hacia el exterior sin pasar por los canales financieros tradicionales.
Este método ya había sido identificado por las autoridades chilenas durante una serie de allanamientos realizados en diciembre de 2025, vinculados a actividades similares de lavado de activos y financiamiento ilegal.
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