Los cinco países de Latinoamérica más afectados por ciberataques

Las compras por internet viven uno de sus momentos de mayor expansión en Chile. El inicio de una nueva edición del Cyber volvió a demostrar el peso que tiene el comercio electrónico en los hábitos de consumo de los chilenos, con cifras históricas de ventas y millones de transacciones realizadas en apenas unas horas. Sin embargo, el aumento de la actividad digital también trae consigo una amenaza creciente: las estafas informáticas y los delitos cibernéticos.

A modo de contexto, la primera jornada del Cyber Monday 2025, evento organizado por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) marcó un récord histórico en 2025. Según informó la entidad, las ventas en ese año alcanzaron los US$175 millones, superando en un 9% los resultados obtenidos en 2024. Además, se registraron 1,6 millones de transacciones.

En este contexto, expertos advierten que los ciberdelincuentes suelen aprovechar este tipo de jornadas masivas para desplegar campañas de fraude dirigidas a consumidores que buscan ofertas y descuentos. Phishing, sitios web falsificados, robo de credenciales bancarias y suplantación de identidad son algunas de las técnicas más utilizadas para engañar a las víctimas.

El fenómeno ocurre en medio de un escenario cada vez más complejo para la ciberseguridad. De acuerdo con el “Reporte de Ciberseguridad 2026” de Entel, los ciberataques globales aumentaron un 47% durante el primer trimestre de 2025. El informe además sitúa a Chile entre los cinco países más afectados de Latinoamérica por este tipo de amenazas.

Cyber-y-estafas-digitales-1

La investigación también revela la consolidación del llamado ransomware como servicio, un modelo criminal mediante el cual organizaciones especializadas venden herramientas para ejecutar ataques informáticos a terceros.

Radiografía del delito informático

Thierry De Saint Pierre, investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad San Sebastián, explica que los delitos informáticos han experimentado una evolución significativa en los últimos años y que hoy afectan directamente a las personas, más allá de las grandes empresas o instituciones financieras.

El especialista agrega que entre las modalidades más frecuentes figuran el phishing, el robo de credenciales, las estafas realizadas a través de redes sociales, la suplantación de identidad y los sitios web falsificados que imitan a marcas reconocidas. Además, sostiene que el crecimiento de los medios de pago digitales y el aumento sostenido de las compras online han ampliado considerablemente la superficie de ataque para las organizaciones criminales.

“Lo que observamos es una profesionalización del cibercrimen, puesto que existen grupos organizados que operan con modelos similares a los de una empresa, desarrollando campañas masivas para capturar datos personales y financieros. En este contexto, la principal vulnerabilidad sigue siendo el factor humano”, afirma.

Nuevas herramientas del crimen organizado

La expansión de los delitos informáticos también ha obligado a actualizar el marco legal chileno. Andrés Bustos, abogado socio de bustosgomez.cl, destaca que la entrada en vigencia de la Ley N.º 21.459 representó un cambio importante en la persecución de este tipo de ilícitos.

Según explica, la normativa modernizó el sistema penal chileno y adaptó la legislación a los estándares internacionales establecidos por el Convenio de Budapest, incorporando nuevas figuras delictivas relacionadas con el acceso ilícito a sistemas, la falsación informática, los ataques a la integridad de datos y sistemas, además del fraude informático.

El abogado sostiene que los delincuentes han sofisticado progresivamente sus métodos de operación. Ya no se trata únicamente de vulnerar sistemas mediante conocimientos técnicos avanzados, sino también de utilizar mecanismos de ingeniería social para obtener credenciales de acceso, manipular plataformas digitales o intervenir aplicaciones de comercio electrónico.

Bustos advierte además sobre la relación cada vez más estrecha entre el crimen organizado y las actividades digitales ilícitas: “Uno de los aspectos más preocupantes es la creciente vinculación entre los delitos informáticos y el crimen organizado. Diversas organizaciones criminales utilizan herramientas tecnológicas para facilitar actividades como el lavado de activos, el fraude masivo y otras operaciones ilícitas”, señala.

Añade que las policías y el Ministerio Público cuentan actualmente con herramientas investigativas más robustas, incluyendo agentes encubiertos digitales, mecanismos para la preservación rápida de evidencia informática y sistemas de cooperación internacional que facilitan el intercambio de información entre países.

No obstante, advierte que persisten desafíos importantes relacionados con la complejidad técnica de los peritajes informáticos, la acreditación de ciertas conductas delictivas y la necesidad de equilibrar la eficacia investigativa con la protección de los datos personales y la privacidad de los ciudadanos.

Cómo operan los ciberdelincuentes

Los expertos coinciden en que la ingeniería social sigue siendo la principal herramienta utilizada por los estafadores para engañar a los consumidores. De acuerdo con Thierry De Saint Pierre, los delincuentes suelen manipular psicológicamente a las personas para obtener información sensible o inducirlas a realizar acciones que comprometan su seguridad. Durante eventos como Cyber, agrega, es frecuente el envío de correos electrónicos, mensajes de texto o comunicaciones por WhatsApp que aparentan provenir de comercios reconocidos, bancos o empresas de despacho.

Estos mensajes suelen contener ofertas extremadamente atractivas, alertas sobre supuestos problemas con compras o solicitudes urgentes que buscan generar una reacción inmediata de la víctima. El académico advierte que recientemente la Inteligencia Artificial ha comenzado a desempeñar un papel relevante en este tipo de engaños, permitiendo generar mensajes, imágenes e incluso voces falsas cada vez más convincentes. “Dicho esto, la estrategia detrás de todos estos ataques es generar una sensación de urgencia, escasez o temor para que las personas actúen rápidamente sin verificar la información”, afirma.

Prevención y desafíos

Felipe Harboe, investigador del Centro de Estudios en Seguridad y Crimen Organizado de la Universidad San Sebastián y experto en protección de datos, sostiene que los consumidores deben extremar las medidas de seguridad durante eventos masivos de comercio electrónico.

“El crimen organizado utiliza todas las oportunidades y brechas que se generen, y por tanto es muy importante que las personas accedan a comprar, ojalá desde una red segura y no desde redes públicas, luego que adicionalmente sólo se metan a sitios seguros, es decir, aquellos que tienen un candado arriba y tercero que las compras que hagan las realicen sólo a través de sistemas de medio de pago debidamente acreditados que no accedan a códigos QR desconocidos, porque a través de eso les pueden hackear el teléfono, el computador o las cuentas”, señala.

Harboe destaca que las policías han fortalecido sus capacidades para enfrentar este fenómeno, particularmente a través de las unidades especializadas de la Policía de Investigaciones. Sin embargo, advierte que las organizaciones criminales cuentan con amplios recursos y una capacidad permanente de adaptación.

guiteca

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp

Actualidad

Inscribete en nuestros cursos Online