Por disposición de la jueza de Ejecución Arminda Alfonso Martínez, en la tarde del jueves se realizó la quema de “682 bolsas de billetes venezolanos de 50 y 100 bolívares”, incautados en febrero de 2017 en la ciudad de Salto del Guairá. El agente fiscal de Ejecución Ramón Javier Ferreira explicó que “la quema se realiza por mandato judicial y los billetes fueron trasladados desde la bóveda del Banco Central del Paraguay, donde quedaron depositados durante el proceso”.
La medida se ejecutó luego de la conclusión de los actos procesales, incluido el juicio oral, que derivó en la condena de Bruno José Da Costa Amaral a “tres años y seis meses de prisión” por hechos punibles contra la restitución de bienes y lavado de dinero. En agosto pasado, la Sala Penal dejó firme la sentencia que vinculó al empresario fronterizo con la tenencia de los billetes que pretendían ser comercializados en el mercado negro.
De acuerdo con los antecedentes, en febrero de 2017 fueron halladas más de 500 bolsas repletas de bolívares de diversos valores en una vivienda de la conocida familia Da Costa Amaral. La investigación reveló que Bruno José Da Costa Amaral ocultó en su domicilio “más de 500 bolsas con billetes de 50 y 100 bolívares” con el fin de comercializarlos junto a su hermano Andrés Da Costa Amaral, en una maniobra promovida por su padre Leandro Da Costa Amaral.
Las ganancias obtenidas debían ser insertadas en el sistema financiero paraguayo a través de la empresa Casa Rossi S.A., propiedad de los hermanos, que según la Subsecretaría de Estado de Tributación (SET) se encontraba suspendida. Con la quema de los billetes, el caso que conmocionó a la frontera paraguaya llega a su capítulo final, marcando un precedente en la lucha contra el lavado de dinero en el país.


