El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció el inicio de un proceso de consulta pública en el que invita a instituciones financieras y actores del sector a proponer nuevas formas de detectar y cortar actividades ilícitas en criptomonedas, como el lavado de dinero. Esta acción ocurre mientras avanza la implementación de la primera gran ley de stablecoins en el país, conocida como Guiding and Establishing National Innovation for U.S. Stablecoins (GENIUS) Act.
De acuerdo con reportes recientemente publicados, la medida abre un periodo de 60 días en los que la industria podrá presentar comentarios sobre métodos y estrategias para identificar actividades financieras sospechosas. El Tesoro resaltó que busca enfoques “innovadores o novedosos” que puedan emplearse dentro de los marcos de cumplimiento ya establecidos por bancos y entidades reguladas.
Contexto de la Ley GENIUS
La Ley GENIUS representa el primer marco legal integral en Estados Unidos para la regulación de las stablecoins, criptomonedas diseñadas para mantener paridad con el dólar u otros activos de referencia. El objetivo es establecer reglas claras para emisores y usuarios, además de reducir riesgos asociados con delitos financieros y la falta de transparencia en el sector.
Sin embargo, esta legislación constituye solo la primera parte de una agenda regulatoria más amplia sobre criptoactivos. El sector aguarda la discusión de otro proyecto de ley, aún pendiente en el Congreso, que definiría lineamientos para los mercados de activos digitales en general. La Cámara de Representantes aprobó recientemente el Digital Asset Market Clarity Act, con amplio apoyo bipartidista, pero será el Senado quien tome la delantera tras su receso de verano.
Implementación y actores clave
El proceso de implementación de la Ley GENIUS involucra a múltiples agencias reguladoras, entre ellas la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) y la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC). Estas instituciones deberán diseñar políticas de supervisión para emisores de stablecoins, estableciendo requisitos de transparencia, gestión de riesgos y controles de cumplimiento.
De acuerdo con el anuncio, las instituciones financieras reguladas deberán adaptarse a nuevas directrices que no solo busquen la detección de actividades ilícitas, sino también la prevención de su uso por parte de actores malintencionados. Este enfoque refleja la creciente presión sobre los reguladores para equilibrar la innovación en el sector con la seguridad financiera.
Impulso desde la administración Trump
El presidente Donald Trump ha promovido una postura favorable hacia las criptomonedas, instruyendo a las agencias federales a elaborar estándares más claros tras años de fricciones legales entre el gobierno y la industria. La administración emitió varias órdenes ejecutivas y comunicados orientados a establecer regulaciones que otorguen mayor certeza al sector.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), Paul Atkins, sostuvo que algunas acciones regulatorias podrían avanzar incluso antes de que el Congreso complete sus trabajos legislativos. Esto abre la posibilidad de que ciertos estándares se apliquen en el corto plazo, al margen del debate parlamentario.
El proceso regulatorio en Estados Unidos es seguido de cerca por empresas, inversionistas y usuarios de stablecoins, que representan una porción creciente del mercado de criptomonedas. La introducción de la Ley GENIUS y la futura discusión del Digital Asset Market Clarity Act podrían definir un nuevo paradigma para la adopción y supervisión de criptoactivos en la economía global.
Para la industria, el periodo de comentarios abierto por el Tesoro representa tanto un reto como una oportunidad: influir en el diseño de herramientas regulatorias que protejan el sistema financiero sin sofocar la innovación.
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